¡Hola de nuevo, familia de PerroAmigo!
Sé que he estado un poco desaparecida por aquí, pero ha sido por una buena causa. Como sabéis, soy Asistente Clínico Veterinario (ACV), pero mi curiosidad por entender a fondo la salud de nuestros peludos no tiene freno. Actualmente, estoy inmersa en mis estudios de Laboratorio Clínico y Biomédico.
Ahora paso mis días entre microscopios, tubos de ensayo y muestras. Y es curioso, porque ver la salud desde «dentro» me ha hecho darme cuenta de algo importante: los dueños de perros suelen tener pánico a las analíticas.
Sales de la consulta con un papel lleno de números, asteriscos y palabras raras (¿Hematocrito? ¿Urea?), y te quedas con cara de duda hasta que el veterinario te dice «todo bien» o «hay que mirar esto».
Hoy quiero usar mi nueva faceta de laboratorio para hacer de «traductora». Quiero que entiendas qué buscamos en esa sangre y por qué es el mapa del tesoro de la salud de tu perro.
El Hemograma: El recuento de las tropas

Cuando sacamos sangre a un perro (a Noa no le hace ninguna gracia, por cierto), lo primero que miramos suele ser el hemograma. Imagina que la sangre es una autopista llena de vehículos.
- Los Glóbulos Rojos (Eritrocitos): Son los camiones de gasolina. Transportan el oxígeno.
- Si están bajos (Anemia): Al perro le falta energía, se cansa, sus encías están pálidas. Es como si al coche le faltara gasolina.
- Los Glóbulos Blancos (Leucocitos): Son el ejército y la policía.
- Si están altos: Generalmente significa que hay una «batalla» en curso. Puede ser una infección, una inflamación o una reacción alérgica. Su cuerpo se está defendiendo.
- Las Plaquetas: Son los albañiles.
- Si tu perro se hace una herida, ellas van corriendo a poner «ladrillos» para tapar el agujero y que deje de sangrar.
La Bioquímica: Los chivatos de los órganos
Aquí es donde miramos cómo funcionan las «fábricas» del cuerpo. Analizamos el suero (la parte líquida de la sangre sin células).
- Los Riñones (Urea y Creatinina): Son el filtro del cuerpo. Si estos valores salen altos, significa que el filtro está sucio o atascado. En perros senior, vigilar esto es vital para detectar fallos renales a tiempo.
- El Hígado (ALT y ALKP): Es la planta de procesamiento. Si estas enzimas están altas, puede haber habido un daño hepático (desde una intoxicación hasta algo crónico).
- El Azúcar (Glucosa): Igual que en nosotros. Si está muy alta, podemos sospechar de diabetes; si está muy baja, puede haber un desmayo (hipoglucemia).
El Secreto de Laboratorio: ¿Por qué es tan importante el ayuno?
Aquí va un consejo de estudiante de laboratorio que cambiará tus visitas al vet.
Muchas veces, cuando el veterinario os pide que el perro venga en ayunas (8-12 horas), os da pena y le dais «solo un trocito de jamón» por la mañana. ¡Error!
Desde el punto de vista del laboratorio, cuando un perro ha comido, su sangre se vuelve lipémica. Esto significa que el suero, en lugar de ser transparente o amarillento, se vuelve blanco y lechoso por la grasa.
¿El problema? La grasa interfiere con las máquinas que leen los resultados. Puede darnos valores falsos de hemoglobina o proteínas. Así que, si quieres un diagnóstico preciso y no tener que repetir el pinchazo (que a nadie le gusta), respeta el ayuno a rajatabla. Es por su bien.
Conclusión

Una analítica no es solo un papel para archivar; es una ventana directa a lo que tu perro no puede contarte con palabras.
Espero que esta pequeña guía te ayude a sentirte más tranquilo la próxima vez que vayas a revisión. Y recuerda: ante cualquier valor con «asterisco», tu veterinario es quien tiene la última palabra.
Nos vemos muy pronto con más consejos desde el laboratorio. ¡Un lametón de parte de Noa!
¿Y tu peludo? ¿Es de los que tiembla en cuanto entra a la clínica o es un valiente como Noa? ¡Cuéntame tu experiencia en los comentarios, os leo a todos!
